El aparato de organización de los populares zaragozanos
había preparado con antelación aquel día. En primer lugar lograron en poco
tiempo lo que no habían sido capaces de conseguir durante largos años los
residentes de Rodanas: adecentar el camino rural que conecta la carretera
nacional con la urbanización del Santuario de Rodanas. La maquinaria de obra
civil se puso en marcha semanas antes para allanar el camino del PP hasta
Rodanas. Las apisonadoras hicieron desaparecer los baches para que fuese más
cómodo el trayecto de la presidenta de Aragón a su baño de masas en Rodanas.
Adios a las rocas del camino, todo por Luis Fernanda y su gente.
La invasión popular en Rodanas,
perteneciente a Épila, que es territorio del PSOE de toda la vida de Dios, le
vino bien al camino de Rodanas y a sus residentes.
Claro que no todo el monte es orégano ni el PP brilla por su
perfil ecologista o de respeto al medio ambiente. Con dos huevos, los del PP plantaron
gran parte de la comida popular en medio de un olivar milenario, con toldos que
iban atados a las ramas de los olivos, basura por todas partes y afiliados
populares rompiendo por un día la tranquilidad del olivar.
La desaparición de una vieja portería de futbol también vino
de la mano de esta oleada pepera, posiblemente para evitar su caída libre sobre
alguna persona y para facilitar la colocación de una carpa en pleno campico de
fútbol. Ahora sólo queda una portería en Rodanas.
Luisa Fernanda Rudi llegó con su PP, vió y venció en Rodanas, y luego se fue para no volver.
Ahora con que se mantenga el "estado adecentado" del camino de Rodanas, Virgencica que se quede como está.
Más fotos del día del afiliado del PP en Rodanas: