31 de octubre de 2010

Noche de Halloween en Rodanas

Escribo esta entrada pocas horas después de haber recibido un susto de muerte en Rodanas. Estaba plácidamente en mi casa, pasando una tarde tonta, un domingo de otoño, tumbado en el sofá a pierna suelta, con la tele puesta, un libro en una mano y el periódico en la otra. Alternaba una película facilona con un libro espeso y la prensa del pasado viernes. Por la ventana la claridad se iba alejando suavemente y se tornaba en noche sin percatarse uno. En esto que se oyen primero unos pasos, abundantes y cada vez más cerca, después unas respiraciones, nerviosas y jadeantes... y antes de que me diera tiempo a reaccionar y salir del sopor del sofá, miles de golpes aporrean la puerta de mi casa, con voces confusas y extraños roces y golpeteos. Pego un brinco, salgo disparado hacia la puerta, agarro el palo de la escoba sin saber muy bien por qué y abro la puerta tan decidido como asustado.
Al abrir tengo que bajar la mirada y me encuentro con una suerte de caretas de cartón y niños con las caras pintadas. Gritan todos a la vez, pero totalmente descoordinados, cada uno chilla una cosa diferente: "noche de Halloween", "danos ya un caramelo", "estamos todos muertos y queremos comerte, o danos chuches!!", y en ese plan. Me viene a la cabeza América, los estados unidos de América que lo invaden todo. Una careta es de Spiderman y parece presidir el grupo. Sonrío, les digo que esperen, me doy la vuelta y revuelvo los cajones de la cocina en busca de caramelos. Lo primero que encuentro son unas 'frutas de aragón', no creo que les entusiasmen, sigo buscando y aparecen unos chicles de menta sin azúcar, da igual, voy juntando todo lo que encuentro, alguna galleta de pasas incluida, lo meto en una bolsa de 'Galerías Primero' y ála, que les den viento fresco a estos mocosos.

Quién me iba a decir a mi que en Rodanas nos las íbamos a tener que ver con estas americanadas. La noche de los muertos, entre el 31 de octubre y el 1 de noviembre, cobra sentido con esta inesperada visita. El día había sido relajado. Por la mañana un desayuno largo y tranquilo, a medio día paseo al Santuario con el primer gentío del día, un día especial en el que hoy las gente podía besar a la Virgen de Rodanas, oportunidad que pocas veces se presenta. Al final del día pienso, menuda mezcla, la Virgen de Rodanas y Halloween, señal clara de que Rodanas no está tan aislada como parece.

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